Pablo Bravo está de crucero en su ciudad favorita: Berlín. Es para él el lugar perfecto para conocer a otros adictos al sexo como él. Hoy trae a casa a David Braun, un macho dotado que huele a sexo. Primero le deja probar el culo antes de darle la vuelta y follarle el agujero duro. La pareja cambia de posición unas cuantas veces, ambos disfrutando cada momento, antes de finalmente disparar una corrida masiva.